
Hoy es el cumpleaños septuagésimo tercero de mi abuelito. Hace casi un mes nos hizo pegar un susto tremendo: una cirugía menor, laparoscópica y ambulatoria, paro cardíaco y coma. Un hombre sanísimo que corre todos los días que no fuma ni es diabético que lleva una vida de proyectos y viajes y hace dos años se tiró de parapente. Quien se hubiera imaginado. Hoy celebra su natalicio y su renacimiento; así lo dijo él.
Esos días en la terapia fueron divertidos. Mi abuelito despertó del coma completamente desinhibido. Un edema cerebral le produjo una borrachera mental de cuatro días. Me dijo que parezco Carlitos Balá con mi corte de pelo y que mi vieja tenía una peluca. Veía hormigas en las paredes y estaba convencido de estar llegando al jumbo a comprar vino. “Esta noche vamos al teatro con Poto” me dijo “aunque me parece que no voy a ir mejor”. Creo que me preguntó 14 veces cuando rendía y otras 18 le preguntó a mi hermana como le había ido en la escuela. La historia del hombre que se despertó en la terapia bajo los efectos de la anestesia llamando a la amante la contó creo que 45 veces. Era un plato, un hombre completamente diferente, verborrágico y risueño. Se paseaba por los recuerdos como si viajara en el tiempo y hablaba de cosas que ya habían pasado hace muchos años como si fueran el presente. Sumado a mi abuelito, la terapia era sin dudas un lugar fértil para el humor negro. Había al lado de su cama una señora “a mí me a internado el doctor Autino y un doctor petizo de bigotes que está ahí junto a nosotros” Sí, mi abuelo, el doctor Reynaga compartía la terapia con sus pacientes, un pronóstico que no parecía muy alentador para ellos, para los que dicen que los médicos no sienten empatía. Lo mejor fue el señor que le reclamaba al médico “doctor yo tengo piernas verdad? Digamé si tengo piernas” El médico le dice “sí, sí tiene piernas” El paciente se da vuelta y mirando a la pared asegura “¿has visto? Te he dicho que yo sí tengo piernas” No pude reprimir la carcajada. A veces no te queda otra, o te reís o llorás.
No hay comentarios:
Publicar un comentario